jueves, 1 de septiembre de 2011

A pesar de todo, aún te echo de menos.

Mi cama esta fría desde que no me acompañas todas las noches con tus tonterías y locuras. Echo de menos tu mano imprudente rozando el interior de mis muslos de madrugada y que me despiertes como un gran cachorro llenándome de babas. Volvamos a nuestras noches de pasión desenfrenada y lujuria censurada.




Quiero a mi osito de peluche gigante.

sábado, 18 de junio de 2011

Mientras su mano le rozaba la pierna sentía como si un ejercito de hormigas estuviese en guerra bajo su piel. A medida que ascendía, la guerra era más fuerte y la sangre de los heridos había alcanzado sus mejillas.


Esta noche, tú y yo vamos a comernos la luna.


martes, 14 de junio de 2011

I need some hot stuff, Baby, tonight.

Ojos azules, pelo castaño. Una combinación poco común. ¡Y qué manos! Sería un pecado que con esas manos no tocara el piano. Unos cuantos pelillos oscuros asomaban por el cuello de la camiseta blanca. Eso me llevaba a la conclusión de que era un hombre de pelo en pecho.¡Me encantan los hombres de pelo en pecho! Esa isla oscura en el pecho que se estrecha a medida que desciende hacia el ombligo y ahí vuelve a ensancharse formando una prometedora condensación de vello que... En fin.


"Fregué el suelo y moví la fregona como un gondolero
deseando poder cantar a la marea que iba a la deriva entre sus muslos".

sábado, 21 de mayo de 2011

 Su mirada cautivadora decía que quería algo más que un saludo y una sonrisa de lejos. Demostraba las ganas de sentir el calor de otro cuerpo contra la parte interior de sus muslos y la excitación de sentirlo en un parque en el centro de Madrid. Quería sentir la mirada extraña de la gente al ver su encantador culo al aire, tener el cuerpo lleno de moratones, un beso en la comisura de sus labios y un polvo de más.


Grita. Gime. Goza

martes, 17 de mayo de 2011

Esto es irreal. Tal vez si me pellizco vuelva a pisar el agua de los charcos con los pies descalzos y sentir como un escalofrío recorre mi cuerpo, puede que por el agua fría o por que mi cuerpo necesite descubrir que está vivo y no es pura fantasía. Tu mirada es muy cálida, como si intentases protegerme y acercarme un milímetro más a ti con cada una de ellas. El equilibrio perfecto, los charcos y tú.


 Tigre, esa es la palabra, en la cama eres un tigre.