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martes, 14 de junio de 2011

I need some hot stuff, Baby, tonight.

Ojos azules, pelo castaño. Una combinación poco común. ¡Y qué manos! Sería un pecado que con esas manos no tocara el piano. Unos cuantos pelillos oscuros asomaban por el cuello de la camiseta blanca. Eso me llevaba a la conclusión de que era un hombre de pelo en pecho.¡Me encantan los hombres de pelo en pecho! Esa isla oscura en el pecho que se estrecha a medida que desciende hacia el ombligo y ahí vuelve a ensancharse formando una prometedora condensación de vello que... En fin.


"Fregué el suelo y moví la fregona como un gondolero
deseando poder cantar a la marea que iba a la deriva entre sus muslos".

sábado, 30 de abril de 2011


Cuando veo a una mujer, siento que los dientes se me separan, se me alargan y se me afilan. Se me encoge la espalda y de la frente me surgen dos antenas que se agitan en el aire, que muestran la necesidad de llamar la atención. Quiero meterme debajo de los pies de las mujeres que encuentro y admiro desde debajo de su postura enhiesta, de sus delicadas pantorrillas. También me siento repelido-no avergonzado, sino repelido- por sentimientos viscosos de astucia y necesidad. Es una mezcla curiosa de emociones e instinto que me embarga y me impulsa a acercarme a esas mujeres como un jorobado en presencia de colegialas.

miércoles, 2 de marzo de 2011


Le bajo los tejanos y recorrió su vientre y los muslos con los labios. El tiempo se dilató, se volvió eterno, y luego se detuvo.
Justo ahora, pensó ella. En este momento.
Fue como si toda ella se abriera para él, y todo en ella fuera calor y entrega. Despacio, aunque su deseo empezó a mostrarse latente en su cuerpo, y con las manos la guió hasta el climax.
Contempló como el placer convertía sus ojos en dos cristales azules, y saboreó sus gemidos uniendo sus labios.
Cuando sus miradas volvieron a cruzarse, se quitó la ropa, la penetró y permaneció dentro de ella mientras sus cuerpos temblaban.
Ella pronunció su nombre en un único y largo suspiro, y se alzó para acogerlo.
No más preguntas, tan solo respuestas, una maravillosa respuesta con cada movimiento.
Le acarició la espalda y sus tersas nalgas, por el simple placer de hacerlo.

viernes, 14 de enero de 2011

Lo mejor que le puede pasar a un cruasán.


-Tu no eres precisamente "el primer sonao que me hace gracia". Ademas ¿cómo que no tienes tiempo?, si pasamos un montón de horas juntos.

-Pero son horas extras.
-Y eso qué quiere decir.
-Pues que un ratito ahora está bien, pero no soportaría verte mañana cuando me levante con una resaca de mil pares de huevos y sólo quiera fumarme un porro en silencio. Para empezar ni siquiera me dejarías esta noche vomitar tranquilamente en el suelo del dormitorio. Y te empeñarías en hacerme meter la ropa sucia en el cesto, y me mortificarías por desperdiciar mi coco y mis contactos familiares, y me obligarías a recordar tu cumpleaños y a preocuparme de tus orgasmos. Eso es la vida en pareja. Puede que a ti te encante, pero a mi no: soy partidario de que cada uno apechugue con sus cumpleaños y sus orgasmos sin darle la brasa al prójimo.