lunes, 9 de enero de 2012

Últimamente mi principal ocupación día y noche eres tú, cómo estas, con quién y dónde; pero sobretodo me pregunto porqué no hubo ni un triste adiós. ¿Cómo puedo ser que olvidases de la noche a la mañana todas nuestras salidas clandestinas a la vuelta de la esquina en tu viejo Peugeot blanco? Ya ni siquiera esta él, lo has sustituido por un Citroen rojo, vacio, sin resquicios de nuestra historia. Soy incapaz de reconocerte, me cuesta creer que ese al que observo a lo lejos de vez en cuando sea el mismo que rozaba mis muslos y devoraba mi boca, ese al que "robaba" cigarros buscando mordiscos indiscretos y calor en las últimas tardes de primavera.

"Si, aún tengo un sitio en que hacerme el dormido, debajo tu piel".


"-Mañana volveré.
-Eso me lo dicen todos, anda besame y te marchas.
-Trato de hacerlo bien, pero nos quedamos solos yo y mi lunita de plata".

                                          

sábado, 10 de diciembre de 2011

Esta vez los besos no gritaban "quiero tenerte entre mis piernas", esta vez esto se daba por hecho y los besos decían "sé que vas a quedarte". Cuando los besos dejaron la boca para dirigirse a una parte más intima simplemente disfruté y paseé mis frías manos por cada milimetro de su calida espalda, y una vez ahí el tiempo se paro por y para nosotros.


"Eres la única que no grita".



martes, 6 de diciembre de 2011

Me debes una película.

Ya no me muestras tu imperfecta sonrisa las 37 horas del día como hacías antes, ni me agarras con tus calientes manos, grandes y seguras; y eso es algo que, aunque intente que cada vez vaya a menos, duele, sobretodo en días de invierno como este en los que los sentimientos hacen que mi piel se convierta en piel de gallina.


"No solo respirar es vivir".

jueves, 17 de noviembre de 2011

Nos vemos en el ascensor.

Vivo del recuerdo de esa noche y de la incesante ilusión de que se repita, de que mi móvil vuelva a decirme que ahí estas, que sigues con vida y que te has acordado, por una vez, de que yo también. Vivo con el constante deseo de que me envuelvas en palabras bonitas y solo devolverte vulgares y obscenas contestaciones. 

Me alimento de las ganas de que vuelvas a entrar en mi. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

 Hoy llevas esa sudadera que me encanta quitarte. Esta noche quiero desaparecer, que me busques, que desaparezcas conmigo; quiero que sea nuestro secreto a voces, un grito mudo.


Quiero encontrarte entre mis piernas.